James Dean: las claves de estilo para ser hoy un rebelde sin causa

En la imagen, el actor James Dean trajeado en los 50. /Foto: Hulton Archive Getty
En la imagen, el actor James Dean trajeado en los 50. /Foto: Hulton Archive Getty

24 años le bastaron para ganarse la fama del más elegante rebelde sin causa. James Dean se debatía la popularidad en términos de estilo con el gran Marlon Brando. Así, hablar de la biker de cuero negra o de la camiseta blanca como prendas imperecederas es hablar de uno y otro de manera indistinta.

Un retrato del actor James Dean. /Foto: Getty
Un retrato del actor James Dean. /Foto: Getty

Sin embargo, Dean supo cómo hacer suyas otras piezas atemporales que no han de faltar en el ropero de cualquier hombre que se defina práctico y simple pero elegante. Siempre elegante. Esas prendas son:

  • La cazadora de aviador
  • El abrigo largo negro de lana (preferiblemente cruzado)
  • Los pantalones vaqueros
Un fotograma de una de las películas de James Dean. /Foto: Getty
Un fotograma de una de las películas de James Dean. /Foto: Getty

Respecto a estos últimos cabe hacer referencia a una importante particularidad. James Dean era fiel a los 101 Riders de Lee. ¿Esto qué quiere decir? Que para emular su estilo tienes que olvidarte de los jeans rotos, los desgastados o los pitillo. Los vaqueros eternos según el galán eran los oscuros, ligeramente ceñidos y de corte recto. El actor los lucía con el bajo doblado. Un par de vueltas marcaban la diferencia. Además, solía llevarlos con cinturón de hebilla ancha y “en su sitio”. Relegadas al olvido quedan las modas juveniles de mostrar ligeramente la ropa interior. A pesar de que antes de los años 50 del siglo XX los vaqueros se consideraban parte del uniforme de trabajo (y de hecho Levi los creó con tal fin), a partir de ese momento se convirtieron en una prenda con la que toda una inconformista generación expresó su forma de ser y sentir.

Un retrato televisado de James Dean. /Foto: Getty
Un retrato televisado de James Dean. /Foto: Getty

James Dean era todo un caballero en la veintena y de él aprenden todavía hoy quienes la han superado con creces. El artista nos dejó un 30 de septiembre 1955, consecuencia de un accidente de tráfico. Dean conducía su Porche plateado, al que apodó como Little Bastard (pequeño bastardo) cuando perdió la vida.

Como legado nos queda su estilo, las prendas citadas y la eterna cazadora de nailon estilo bomber en color cereza que llevó en la clásica película Rebelde sin causa en 1955. Una chaqueta que, por cierto, salió a subasta en 2018 y quedó sin vender por lo alcanzar el precio de reserva.

Dado que se encuentra, según Palm Beach Modern Auctions, firma responsable de la licitación, en perfecto estado y solo presenta algunas quemaduras del cigarrillo del actor, se estimaba podría alcanzar un precio de venta de 400.000 a 600.000 dólares. ¿Estarías dispuesto a hacerla tuya?

Una imagen promocional de James Dean. /Foto: Getty
Una imagen promocional de James Dean. /Foto: Getty