¿Qué secretos esconden los habanos más conocidos del mundo?

Foto: Getty Images
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Cohiba, Montecristo, H. Upmann o Partagás, tienen una historia detrás que los define y diferencia. Se encuentran entre los habanos más conocidos del mundo, pero ¿conocemos qué secretos hay detrás de sus orígenes? A lo largo de su existencia se han rodeado de una serie de acontecimientos que forman parte inalienable de su impronta.

Cohiba, el habano que popularizó Castro

Hablar de esta marca (1966) es viajar hasta el corazón de Cuba. Dicen los entendidos del tabaco, que los habanos Cohiba son los más prestigiosos del mundo. Tal vez esa creencia generalizada tenga que ver con su origen, ya que en un principio estos puros se entregaban únicamente a personalidades del mundo de la política nacionales y extranjeros. Ernesto Che Guevara se aficionaría a ellos, a pesar de su asma, y eran los favoritos de Fidel Castro. 

Cajas de Cohiba
Cajas de Cohiba/ Fotos: Joe Raedle/Getty Images

La compañía como tal se creó en el año 1966 y desde entonces la fábrica se halla en El Laguito (La Habana). Su nombre es en realidad la palabra que utilizaban los indios Taínos, habitantes iniciales de las islas del Caribe, para referirse a las hojas de tabaco enrolladas que fumaban estos oriundos. De hecho Cristóbal Colón las descubrió cuando viajó por primera vez a Cuba.

Otra de sus curiosidades es que se trata de la única marca de habanos en la que tres de los cuatro tipos de hojas que se utilizan en su elaboración, seco, ligero y medio tiempo, experimentan una fermentación adicional en barriles. Esto se traduce en un aroma y sabor característicos y únicos.

Fruto de una novela

Montecristo, otro de los habanos más conocidos internacionalmente, se creó en el año 1935 por dos asturianos que vivían en Cuba, Alonso Méndez y Pepe García. Su intención de crear cigarros de alta calidad dio origen a esta marca cuyo nombre es en honor a la novela El conde de Montecristo de Alejandro Dumas. Este libro se leía a los torcedores de puros para hacer sus largas jornadas más amenas.

Habanos Montecristo
Montecristo/ Foto: habanos.com

El lector fue una figura que surgió en las fábricas de tabaco con esta intención de hacer más llevadero el trabajo a los operarios. El caso es que este hecho proporcionó la idea a los dos españoles para dar nombre a sus cigarrillos. En su caja aparecen dos espadas cruzadas y una flor de lis en referencia a dicha novela de aventuras de Dumas. En poco tiempo, los Montecristo se convirtieron en sinónimo de calidad y pasarían a integrar una de las marcas de habanos más conocidos que perdura en la actualidad.

El banquero osado

H. Upmann es obra del banquero alemán Hermann Dietrich Upmann (1816 – 1894). En el año 1843, viajó a La Habana para tratar una serie de temas comerciales relacionados con la empresa Gravenhorst & Co, que tenía su sede en Bremen (Alemania). Al estar en la isla apreció que había buenas posibilidades para el negocio de la importación y adquirió una fábrica de cigarrillos locales. Así comenzó a desarrollar sus propios productos en 1844 con el nombre de H. Upmann. También fundó el banco H. Upmann & Co., que en un principio se centró en los comerciantes y fabricantes de tabaco.

Habanos más conocidos
H. Upmann/ Foto: habanos.com

La empresa perduró en el tiempo y fue pasando por diversos familiares una vez se retiró el fundador. En su fábrica se hacían también los puros Montecristo.

La marca H. Upmann alcanzó la calificación de “Proveedor de Su Majestad Don Alfonso Xll, Rey de España». Además consiguió siete medallas de oro que son las que todavía adornan las cajas de estos puros, junto con la firma original de Hermann Upmann. De esta manera, se asentó uno de los grupos de habanos más conocidos de todo el globo terráqueo.

Un vividor visionario

Jaime Partagás y Ravell, era un barcelonés que emigró a Cuba y que con la ayuda de otro español, Juan Conill, fundó una fábrica de tabaco en La Habana en el año 1827. Sin embargo, tuvieron que pasar varios años hasta que prosperara. Después de adquirir varias plantaciones en la región de Vuelta Abajo, una de las mejoras zonas de cultivo de tabaco de Cuba, creó La Flor de Tabacos de Partagás y Cía, en el año 1845.

 

Partagás habanos
Partagás/ Foto: habanos.com

Estos habanos adquirieron enseguida un gran prestigio, entre otras cosas porque Jaime Partagás cuidó las técnicas de elaboración de los cigarros y las perfeccionó para lograr mejoras en la producción, sobre todo en el área de la fermentación.

Se cuenta que Partagás era un vividor y un conquistador, de modo que se vio envuelto en varios líos amorosos. Murió asesinado en 1864, tras recibir un disparo en una de sus plantaciones de Vuelta Abajo. No se saben bien los motivos, pero algunas investigaciones apuntan a que fue por un tema amoroso.