Los beneficios de ser amables y empáticos

  • Carlos Pérez-Carracedo

¿Qué ocurre en nuestro cerebro cuando practicamos valores como la generosidad, la empatía o la amabilidad? Este comportamiento ha sido estudiado por la psicología y la neurociencia. Se les conoce como actos RAK (Random acts of Kindness) y a lo largo de estas líneas iremos descubriendo sus beneficios. 

Hablamos de… con Carlos Pérez-Carracedo

Bienvenidos a nuestra primera edición de ‘Hablamos de…’. Soy Carlos Pérez-Carracedo, licenciado en Psicoterapia e Hipnosis Clínica, miembro del GHR en Inglaterra, formado en Harvard en Mindfulness y Psicoterapia.  Hoy quería inaugurar este espacio hablándoos de la importancia de estos tres valores.

Los circuitos neuronales de los sentimientos del bienestar se activan generando en nosotros sensaciones muy positivas. A través de resonancias magnéticas funcionales de nuestro mapa cerebral -y de los complejos circuitos y redes neuronales- se descubrió cómo éstas partes neuronales de nuestro cerebro como el estriado ventral y toda el área tegmental ventral se activaban e iluminaban cuando se practicaban los llamados comportamientos RAK.  No son más que actos espontáneos de amabilidad que generan estados profundos de bienestar y altos niveles de estados de felicidad incluso, mayores y más duraderos de los que sentimos cuando recibimos una recompensa o un regalo, las sensaciones dejan una huella emocional mucho más activa y duradera en el tiempo.

Sin llamar a la ciencia,  todos de alguna manera, experimentamos buenas sensaciones cuando prestamos ayuda desinteresada a las personas que a nuestro juicio, lo necesitan. Pero también nos sentimos especialmente bien cuando somos generosos sin que la persona tenga una necesidad especial ni puntual y lo hacemos simplemente por el mero acto de ser generosos y amables de forma natural y espontánea.

Por tanto, la psicología, la ciencia y nosotros mismos sabemos que hoy en día, algo tan simple como ser amables, nos genera grandes beneficios y no tienen efectos secundarios descritos. Así que, ¿por qué no empezamos hoy mismo, aprovechando que este mes de diciembre y que estamos en Navidad para practicar este tipo de actos espontáneos? Aquí os dejo algunos puntos que nos ayudarán en este sentido. 

Cómo ser más amables y empáticos

  1. Encuentra siempre espacio y oportunidad para dar muestras de agradecimiento.
  2. Escribe una lista de gratitud al final de tu día expresando en letras por todo por lo que estás agradecido.
  3. Sonríele mientras caminas de forma amable a cinco personas desconocidas, por ejemplo, personas que te cruces mientras caminas.
  4. Interésate por las personas mayores y más vulnerables en tu entorno, ofréceles ir a la compra o acompañarles al médico
  5. Déjale un mensaje escrito en el espejo cariñoso por la mañana antes de irte a la persona a la que quieres y amas, incluidos los niños

  6. Elogia y ofrece un cumplido a las primeras tres personas que te encuentres y saludes en el día de hoy.

  7. Dona y regala a una protectora de animales alguna manta u objeto que puedan necesitar.
  8. Asegúrate que cada persona en el grupo forme parte de la conversación y se sienta integrada.
  9. Premia a una persona que te esta atendiendo en un supermercado, oficina o establecimiento y dile lo bien que te has sentido atendido y destaca su eficacia y profesionalidad.
  10. Déjale propina al camarero/a que te ha servido para que vea que valoras y reconoces su trabajo, esfuerzo, simpatía y dedicación.
  11. Todo el mundo es importante, aprende los nombres de las personas que frecuentas ya sean, guardas de seguridad, camareros/as, dependientes o limpiadores/as
  12. Encuentra siempre espacio y oportunidad para dar muestras de agradecimiento.

No cabe duda de que existen muchas formas distintas de expresar generosidad y de activar nuestros actos de amabilidad espontáneos, todos los días en cualquier momento. Solo, es cuestión de ser conscientes y ponernos a ello.

Un hombre y una mujer / Foto: Unplash
Un hombre y una mujer / Foto: Unplash

La base para tener un cerebro sano

Los actos de amabilidad espontáneos tienen un indudable efecto boomerang positivo regalándonos, grandes estados de felicidad. Las recompensas de mejorar estos comportamientos son inmensas.

Aprovechemos estas fechas para practicar este tipo de comportamientos RAK y convirtamos estos actos en una práctica diaria, cotidiana y veremos como con un poco de amabilidad seremos capaces de cambiar nuestro entorno y bajo el efecto mariposa cambiar el mundo, los pequeños cambios son la cuna de los grandes cambios futuros.

¿Empezamos?