Errores que evitar en tu entrenamiento: tres ejercicios para cuerpo completo

Una semana más, Álvaro Díaz Carazo, entrenador personal y director del centro DiCA Fit, nos abre las puertas de su estudio para enseñarnos a realizar una serie de ejercicios para cuerpo completo en pareja que podemos practicar en casa tantas veces como queramos. «La ventaja de desarrollar entrenamiento en pareja es que el nivel de motivación es más fácil de mantener, sobre todo cuando de ti depende la calidad y eficiencia del entrenamiento de tu compañero o compañera», dice Álvaro Díaz Carazo

¿Qué conseguimos con este entrenamiento para cuerpo completo?

Álvaro Díaz Carazo asegura que «el principal objetivo de estos ejercicios es el de mantener la tensión mecánica sobre las caderas coma para incidir en el glúteo, buscando su desarrollo sin perjudicar con altas presiones localizadas a través de herramientas tradicionales como barras o discos». Es decir, si los ejecutamos bien e implicamos todos los grupos musculares señalados (glúteos, abdomen y brazos en su totalidad) no solo no tendremos que emplear material sino que además al utilizar solo la fuerza de nuestro propio cuerpo, disminuiremos enormemente el riesgo de lesión. 

Entrenador personal
Entrenamiento en pareja. /Foto: DiCa Fit

Álvaro Díaz insiste en la importancia de poner el foco de atención en el glúteo porque es uno de los músculos más grandes de nuestro cuerpo. Así, si colocamos la pelvis neutra, el abdomen contraído con el ombligo dentro y los glúteos en tensión, trabajaremos el core (que se refiere a los músculos abdominales, lumbares, de la pelvis, los glúteos y la musculatura profunda de la columna) trabajaremos cuerpo completo sin lesionarnos.

Entrenamiento
Entrenamiento en pareja. /Foto: DiCa Fit

Por si esto fuera poco, como asegura Carazo «que la colaboración del compañero o compañera consista en la aplicación de tensión inestabilizadora durante el desarrollo del ejercicio en monoestación (en equilibrio a una sola pierna) ayuda a aumentar la vinculación entre todos aquellos participes del core, que en innumerables ocasiones se ven comprometidos en nuestro día a día, facilitando nuestra vida y evitando accidentes como caídas o resbalones». 

Errores que solemos cometer:

  1. Arqueamos la parte baja de la columna generando una lordosis o curva lumbar que no nos interesa en absoluto.
  2. Nos olvidamos de mantener el cuello recto y las escápulas conectadas. Esto último nos ayuda enormemente a proteger la cervical.
  3. Olvidamos llevar el ombligo hacia dentro para proteger la columna.
  4. No llevamos una respiración acompasada.
  5. Nos olvidamos de contraer los glúteos cuando ascendemos por ejemplo en el ejercicio del predicador.